Descripción
La figura de Nuestra Señora de Gracia simboliza a la Virgen María como la «llena de gracia» divina, destacando su pureza, su papel como mediadora de todas las gracias y su intercesión maternal para la protección y el consuelo de los fieles. Su origen devocional se remonta a la Anunciación (el saludo del Arcángel Gabriel) y a leyendas medievales sobre el hallazgo de imágenes milagrosas, convirtiéndola en un icono de fe, esperanza y refugio.


