Descripción
Un ritual orientado al distanciamiento y al cierre de vínculos. La vela blanca, representada con una pareja dándose la espalda, simboliza la claridad, la liberación de lazos y la separación de caminos.
Pensado para acompañar intenciones relacionadas con el desapego, el cierre de ciclos y la búsqueda de una nueva etapa emocional. Un ritual de carácter espiritual que pone el foco en soltar aquello que ya no se desea sostener.


